#12

Entonces te ves reflejada acostada al borde de la piscina

Y tu mano sopada en el agua fría

Y la piscina es profunda, profunda

Y  quién diría que es oscura si refleja la luna

Y las estrellas iluminan prematuramente los bordes y la laca del mosaico

Y se baña el degradé del azul

El degrade de la inocencia.

Te sumerges cayendo como un espejo de roble

Desnuda,

Sin fondo

La piscina,

Tú tan ensimismada

Y yo,

Te espero aquí abajo,

En el álgido fondo del azul marino,

Con el agua salada mezcla de mi melancólica distancia.

Y las estrellas se olvidan de tu forma

Y tu sombra se encuentra con tu nombre.

De tus senos salen peces rendidos

Ahogándose al sentir otra no sangre

Se hacen más blandos y

Suben al margen a contarle a la luna

De tu alma,

La habían visto,

En las ventanas cuando no estaban abiertas.

Tus piernas que eran pálidas y eternas, en el suelo arrodilladas, simulan corales y algas

Bañan la alberca con arena,

Atena.

De tu vientre ha de brotar un parto burbujeante

Abriéndose el útero de amantes

De los que salen elefantes y caballos de mar,

Triunfantes,

Memorias y Peones.

Estrella de mar.

Te vas lejos por el negro rincón infinito, guiada por tu pelo de tentáculos

Y tus tres corazones que roban tesoro maligno

Te haces Todo

Y mi mar queda salada

Serena

Marisma

Mariana.

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